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GSB Acero - Descripción de la buena práctica

SEGURKIDE (programa de seguridad basado en la conducta gestionado por los propios trabajadores)

ORIGEN
Además de la acción de la empresa, la Prevención de Riesgos Laborales 
adquiere otra dimensión si se configura como una actividad promovida y 
puesta en práctica por y desde los propios trabajadores.

DESCRIPCIÓN
El equipo ha recibido formación sobre el programa y llevan como distintivo 
un casco de color azul.

Cuando detectan conductas inseguras, mantienen un contacto personal “in 
situ” con los trabajadores afectados informándoles del riesgo observado y 
de la forma correcta de realizar los trabajos sin riesgos, promoviendo la 
seguridad y salud de sus compañeros. Estas observaciones son 
registradas de una forma en la que la Dirección de la empresa no tiene 
conocimiento de qué individuos son los que han cometido los 
comportamientos que son considerados de riesgo.

Sólo se registra el cumplimiento de algunas prácticas que previamente se 
han incluido en una lista de chequeo y que son aspectos previamente 
identificados y consensuados como de alto riesgo en la empresa, pero sin 
mencionar a los afectados.

Asimismo, cuando el Segurkide recibe una propuesta de mejora por parte 
de los trabajadores, la recogen por escrito y se la comunican al Servicio de 
Prevención.

El programa establece que todas las semanas, cada uno de los cinco 
miembros del Segurkide ha de realizar 2 horas de observaciones lo que 
hace un total de 10 horas/semana para todo el equipo.

Los trabajadores no reciben ningún tipo de compensación económica por 
este trabajo. Sólo el reconocimiento por parte de la empresa aunque 
durante este primer año de implantación del programa, sin haber estado 
previsto, han recibido un obsequio debido al gran éxito.

Mínimo dos veces al año, el equipo informa a la Dirección del trabajo 
realizado y se publica en los paneles informativos de la empresa el 
indicador “% de conductas seguras observadas”.

PROCESO DE IMPLANTACIÓN
• Selección de los trabajadores adecuados en función de su actitud 
respecto a la prevención de riesgos laborales y su 
respetabilidad/reconocimiento entre el resto de los compañeros.

• Formación y supervisión de los trabajadores por parte de la empresa 
externa sobre la metodología del programa.

• Dotación de autonomía al equipo de trabajo, garantizando la 
confidencialidad de los datos que recogen, con el fin de dinamizar la 
participación de los trabajadores.

• Dotación de los recursos materiales necesarios, incluida una sala para 
trabajar habilitada con equipos informáticos y dirección de correo 
electrónico.