
Los costes de aplicación del protocolo son mínimos y el grado de aplicación del protocolo es total. Esta buena práctica motivó que la empresa recibiera el “Premio en Seguridad” otorgado por la “Fundación Laboral San Prudencio” del año 2001. Por otro lado, la organización ha constatado un aumento de la productividad a partir de realizar la adecuación de los equipos de trabajo.